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jueves, 8 de octubre de 2015

diversas reacciones frente a la muerte de alguien a quien se ama

El Rey Ya Viene con Wendy Barrios y 142 personas más 3 horas · iOS · M A R A N A T H A C R I S T O V I E N E........................................................................................................................................................................................... G É N E S I S 37 Al continuar nuestro estudio Biblico Leamos, pues, los últimos versículos de este capítulo; del 34 al 36:.................................................------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ "Y Jacob rasgó sus vestidos, puso cilicio sobre sus lomos y estuvo de duelo por su hijo muchos días. Y todos sus hijos y todas sus hijas vinieron para consolarlo, pero él rehusó ser consolado, y dijo: Ciertamente enlutado bajaré al Seol por causa de mi hijo. Y su padre lloró por él. Mientras tanto, los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia."-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Tomemos nota de la angustia y gran aflicción de Jacob. Algunos pensarán que su dolor era una demostración de lo mucho que amaba a su hijo Jacob. Yo reconozco que, verdaderamente, le amaba. Pero su desesperación revela que aún no había aprendido a vivir por la fe. Recordemos la experiencia por la que había pasado en Peniel. Aquella fue la caída y derrota de su viejo ego. Su naturaleza carnal, materialista, había sufrido un colapso definitivo. Pero ahora tenía que aprender a vivir dependiendo de la fe. Esto aún no lo había asimilado. En realidad, la fe de Jacob fue mencionada, en el Nuevo Testamento, en el capítulo 11 de la carta a los Hebreos; pero allí no se destacó ningún detalle de su vida como ejemplo de fe, como sucedió con los demás personajes allí citados. De esa cita se deduce que solo en el momento de su muerte, quedó expuesta su fe.-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Comparemos el dolor de Jacob aquí, con el dolor de un hombre como el rey David. El suceso completo puede leerse en el segundo libro del profeta Samuel 12:15-23. David lloró por su hijo muy pequeño, que había muerto. El amaba a su hijo tanto como Jacob amó a José. Pero David era un hombre de fe. Sabía que su pequeño no regresaría a él. Pero también sabía que, algún día, él mismo iría al encuentro de su hijo. ¡ Este sí que fue un ejemplo de fe ! Es que en nuestro caso, Jacob no estaba viviendo ni siendo sustentado por la fe. La intensidad de su aflicción, no era normal.------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- El último versículo de este capítulo sigue a José en su viaje y llegada a Egipto. Dejaremos allí a José, y reanudaremos el relato de su vida al estudiar el capítulo 39.------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Estos ejemplos, y el contraste que muestran, al ofrecernos diversas reacciones frente a la muerte de alguien a quien se ama, constituyen una valiosa enseñanza para aquellos que hemos aceptado a Jesucristo como Salvador, convirtiéndonos así en hijos de Dios. Estimado oyente; si has perdido a un ser querido, sea un miembro de tu familia o un amigo y, francamente, no has podido superarlo, porque sientes un dolor atroz, quiero hacerte llegar mi solidaridad y afecto. Como seres humanos no podemos evadirnos a tales experiencias. Pero necesitamos caminar, es decir vivir, por la fe, sustentados y sostenidos por la fe. Y ya que sería imposible hacer volver a la vida a quien ha partido, podemos afirmar que sí es posible tener paz y superar el dolor, sabiendo que en un día futuro iremos al encuentro de los seres queridos que nos han precedido, para reunirnos con ellos en la presencia de Dios, para no separarnos jamás. Estas son las maravillosas promesas de Dios que se cumplirán, tal como todas las otras que ya se han cumplido, o se cumplen en nuestra vida diaria. En estas experiencias traumáticas, quizás las más difíciles de la vida, un creyente puede demostrar su fe en Dios, y en la veracidad de Su Palabra, sabiendo que El controla su vida y estas situaciones, aceptando lo inevitable, lo que Dios permite y no podemos explicar, sin desesperación. Con desesperación se aflige el mundo sin Dios. Porque no tiene fe. Recuerdo que el apóstol Pablo, en sus escritos, solía consolar a los habitantes de la ciudad de Tesalónica aconsejándoles que no se entristeciesen como aquellos que no tenían esperanza. Estimado oyente, si tú eres creyente, tú también puedes vivir una vida de fe. Tu sí tienes esperanza. Aleluya!!!------------------------------------------------------------------------------------------------------ Versículo para memorisar y reflexiona "Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza." 1 Tesalonicenses 4:13-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------8 Dios le bendiga; Dios le guarde Le AM❤ en el Amor de Cristo Foto de El Rey Ya Viene.

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